LA CONSERVACIÓN DE LAS SARTENES

Seamos sinceros, por mucho que lo intentemos, siempre se nos pegan los alimentos en la sartén, siempre se nos rayan.

Compramos otra, de Cerámica, de Titanio, la que sea y con el tiempo vuelve a pasar.

Desde la sección de sartenes de Cuchillerías Sabín Vamos a intentar dar unos consejos para ayudar a que no nos vuelva a pasar o al menos, que nos duren mucho más.

Hay cosas obvias, que no hacemos nunca ¡ah, las prisas! casi siempre son las culpables, pero no utilizar nada que sea metálico para cocinar con ellas es básico. Espátulas de madera, nylon o silicona es lo recomendado, evitar cocinar con tenedores o cuchillos, usar separadores entre sartenes al almacenarlas, evitará en su mayor parte que se produzcan ralladuras.

Si la sartén es de Teflón, la primera vez ponga una fina capa de aceite y coloque la sartén a calentar a fuego bajo, retirar enseguida y dejar enfriar, lavarla secar y lista.

No dejar la sartén al fuego sin nada dentro, si la placa es de vitrocerámica o inducción reduzca el calor, pues este tipo de cocinas es mucho más potente y quemará su sartén.

¿A qué todos después de utilizarla la metemos directamente del fuego al agua fría? Pues no debemos hacerlo, se irá abombando, deformando.

No utilice estropajos abrasivos, si la suciedad no sale llene la sartén con agua muy caliente, déjela un rato y saldrá fácilmente.

Cuando se pegue, cubrir la sartén con una capa de sal gorda, calentar y cuando oscurezca, la retira con un paño.

Es mejor lavarlas a mano, pero si es posible, asegurarnos que la marca lo permite, programar el lavavajillas con baja temperatura y usar un jabón neutro.

Para acertar en su compra, compruebe que no se mueva el mango, que pese un poco, que sean de doble fondo, no importa si es de Hierro, Titanio, Inox, Teflón o Diamante.

Las cerámicas blancas tienden a mancharse, para blanquearlas use bicarbonato y humedézcalo, déjelo actuar unas 2-3 horas y con un cepillo con púas de plástico y con un movimiento circular frotar hasta que vea que la mancha va desapareciendo y el bicarbonato, al igual que la sal de antes se tornará oscura, ahí está la suciedad. Aclarar, secar y lista, eso si, antes de guardar ponga un pelín de aceite de oliva y extienda con un papel de cocina o un trapo, esto crea una barrera que la protege y el consejo sirve para las sartenes de hierro también.

Sartenes de Piedra, no son todas igual, las más baratas tienen un recubrimiento parecido al esmaltado pero con el color a piedra, que tienen una vida útil más corta, se han de cuidar de bajar el fuego pues pueden quemar el alimento muy rápido, ya que mantiene el calor y lo acelera, pero duran bastante si no tenemos para comprar otras más caras. Por supuesto existen a la piedra de gran calidad.

Sartenes de Titanio, son caras, es cierto, pero compensa con su calidad, pero elija una buena marca. El recubrimiento de Titanio refuerza la adherencia, la duración y la resistencia al rallado. Con ellas hay que aplicar las mismas normas y cuidados que con las demás sartenes y para limpiarla, déjela enfriar y lavar con jabón neutro y esponja.

¡Y ahora elija su sartén y a cocinar!

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