Un desguace para cada sector

Es curioso saber cómo funcionan los desguaces además de complejo e interesante, creo que a la mayoría le pasará lo que a mí, que piensa en un desguace y se imagina un solar con una valla metálica, una puerta también de valla medio destartalada, dos perros atados a largas cadenas que les permite correr hasta escasos metros de la puerta de entrada y filas y filas de vehículos apilados unos encima de otros a cual más destartalado, y como no, el dueño del desguace un señor con una barriga enorme, una camiseta de tirantes y un puro en la boca, vamos lo que viene siendo un típico desguace americano, de los de película de terror.

Afortunadamente, eso solo se ve en las películas, ya que los desguaces son como centros comerciales de piezas y repuestos en su mayoría de segunda mano. Hay desguaces de motos, desguaces de coche, de camiones, desguaces maquinaria y hasta de pequeñas embarcaciones y avionetas pequeñas. Un mundo alrededor de las piezas, porque para todo hay una pieza o un repuesto así la reparación es más económica.

Aunque creamos que las personas que tienen coches de lujo no utilizan los servicios de los desguaces, también existen los de coches de lujo, todas las marcas y modelos de los coches más caros y prestigiosos en un desguace, cabe resaltar que los coches de lujo de los desguaces suelen estar o en muy buenas condiciones para ser vendidos como coches de segunda mano, o en unas condiciones tan pésimas que solo sirven para reciclar y para la chatarra. Es fácil encontrar a grandes personalidades en desguaces americanos, actores o futbolistas, médicos de prestigio o personas influyentes. No es por que necesiten acudir a un desguace porque su economía no se lo permite, es porque en los desguaces se sienten bien, esto suele pasarle a las personas a las que les gusta el mundo el motor, da igual ser hombre o mujer, si eres un apasionado de los coches es fácil que en un desguace te encuentres como en casa y si encima encuentras la pieza que andabas buscando pues mejor que mejor.

Y es que la afición por los coches de lujo de los desguaces es tanta que se hacen hasta subastas de los coches destrozados solo por el placer de repararlos y se llegan a pagar por chatarras varios miles de dólares, con lo que sin duda podrías comprar un coche nuevo.

 

 

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